miércoles, 12 de octubre de 2016

[Crónica] Concierto de SCANDAL


¡Hola a todos otro día más! Aquí vuelvo tras unos días y lo hago acompañada de una nueva crónica de conciertos. Y es que tras muchas dudas y apurando demasiado el tiempo, pude disfrutar del concierto que SCANDAL ofreció el pasado día 21 de septiembre en Barcelona. 

Fue un día agotador, un día duro y lleno de nervios, pero que merecieron muchísimo la pena. La verdad es que tenía muchísimas ganas de escribir esta entrada y poder hablar del concierto y del día que viví gracias a las chicas. Nunca pensé que podría disfrutarlas en directo y mucho menos que las disfrutaría en mi país, así que eso ha hecho que desde entonces piense de vez en cuando en si de verdad ha pasado y si de verdad he vivido en directo al grupo. 

Como hago cuando me dedico a una crónica de un concierto, voy a hablar de todo lo relacionado con el día del concierto, tal y como hice con la crónica del concierto de SPYAIR en Francia. Aunque en esta ocasión he dejado un cartelito por si directamente queréis ir a mi vivencia del concierto. Siento que esta vez la crónica me ha salido demasiado larga y para quienes quieran ir a lo importante, verán en letras mayores cuando empieza mi vivencia en el concierto como tal.

El pasado día 21 de septiembre fue un día de primeras vivencias al completo, ya que no sólo disfrutaba a SCANDAL por primera vez, sino que también viajaba por primera vez a Barcelona y quizá es que Francia me vino demasiado grande, pero esta vez mi espíritu aventurero estaba muerto. No me sentía con fuerzas para emprender el viaje, para andar por aquellas calles tan desconocidas y a veces hasta quería volver atrás y decir que no quería ir al lugar, aceptando todo lo que iba a perderme. Pero al final hay que ser aventurera y hay que intentar disfrutar de todas las oportunidades que tenemos, que por desgracia, no siempre se dan, así que en cuanto se tienen, a por ellas.

El que haya podido ir a verlas es gracias a mis padres, que quisieron regalarme el día y el poder ir a disfrutarlas. Y es que fue el lunes, dos días antes de que el concierto tuviera lugar, cuando me saqué la entrada, los billetes de tren y la reserva de la habitación, por lo que la semana fue completamente movida y se me pasó sin darme cuenta -y aún sigo recuperándome de todo, que conste. 

Aunque a día de hoy aún tengo varias cosas de ellas por hablar en el blog, sí que fui preparada al concierto, por lo que ya puedo decir que lo tengo todo escuchado de ellas, así que en cuanto pueda, iré subiendo opiniones sobre los lanzamientos que han tenido lugar desde mi última opinión. Y después de este paréntesis, ahora sí que voy a dejar tras el salto mi crónica del concierto de SCANDAL en Barcelona.

Mi día comenzó a las seis de la mañana, cuando me desperté para prepararme y dirigirme hacia la estación de tren, el cual salía a las ocho de la mañana y llegaba a las dos de la tarde. Me esperaba un largo viaje de seis horas, en el cual estuve dando cabezadas, mirando por la ventana los diferentes paisajes -algunos preciosos- y hablando con amigos. La verdad es que fue un viaje con pocas cosas llamativas, pero se me pasó rápido, cosa que se agradece. Aunque es verdad que en ciertos momentos me venía el temor y quería salir del lugar, pero en otros me volvía a tranquilidad y a esperar con ganas que llegase el momento. 

Llegamos bastante puntuales a Barcelona y mi primer impacto fue tremendo cuando subí las escaleras mecánicas. Supongo que mi identidad isleña sigue muy marcada y aún no estoy acostumbrada a tanto movimiento en una estación de tren. Me quedé en blanco, igual que como me sentí en Francia cuando me quedé sola y tuve que salir del subsuelo. Igual. La suerte es que esta vez si me perdía o algo podía contactar con gente, usar el móvil y parar a quien fuera necesario para pedir ayuda, cosa que siempre tranquiliza.

Cuando salí de la estación me sentí muy pequeña. Como he comentado, fue la primera vez que viajé a Barcelona y me pareció enorme de primeras, haciendo que me sintiese bastante desprotegida. Por dónde voy, desde el maps la cosa se ve muy diferente. ¿Empiezo a caminar y donde acabe? Con esas preguntas y con ese desconocimiento, me vino de nuevo ese sentimiento extraño que he comentado, de querer que todo pasase cuanto antes y de volver cuanto antes a mi espacio, pero inspiré, me tomé unos segundos y me hice recordar que de todo se sale para tranquilizarme y tras eso, mi espíritu fatalista se esfumó, por lo que saqué mi móvil, abrí el maps y recordando mis notas mentales, empecé a caminar hacia el albergue donde pasaría la noche. Una horita de camino y ya llegaría.

No era un camino del todo recto, pero aunque parezca increíble, me perdí en la recta final. Tenía que cruzar una plaza y yo me confié y seguí hacia delante, como si pudiera ir de sobrada. Suerte que está San Maps para ayudarme y guiarme en mi camino. Quizá he exagerado un poco, porque tampoco es que me desviase tanto, pero lo hice -un par de calles más arriba, para qué negarlo. Tras una hora y poco larga, llegué a mi primera parada: el albergue. El lugar me gustó desde el principio porque se veía bastante acogedor, pero había un problema: la recepcionista no iba muy suelta en el español y yo no lo estoy del todo en el inglés, así que tuvimos un pequeño problemita de comunicación, mas se logró solucionar gracias a una chica que sabía por ambas y nos hizo de intérprete.

Los pocos minutos que estuve allí fueron agradables en su mayoría, ya que no sabía que tenía que pagar en el lugar (pensaba que ya estaba todo pagado cuando pedí la habitación) y eso me pilló un poco fuera de lugar. No obstante, cuando todo se arregló, me hicieron un pequeño tour por el lugar, acabando en mi habitación. Lo impactante cuando se abrió la puerta de la habitación es que había un compañero (por llamarlo de alguna forma) que tenía parte de la misma hecha un campo de batalla. La maleta abierta, la cama deshecha y toda su ropa tirada por el lugar. Las tres nos quedamos un poco impactadas y no supimos cómo reaccionar durante un segundo y poco. Pero bueno, no tardaron mucho en dejarme sola para que colocase mis cosas y me acomodase si quería, mas yo no me quedé casi en el lugar. Guardé mi bolso, saqué mi bocadillo y salí del lugar. Una vez salí, quise hacer un poco de turismo (si se le puede llamar así a lo que hice), ya que vi que en la calle de arriba se encontraba Norma Còmics y quería entrar... Pero no entré. Increíble, lo sé. Me quedé en la entrada, mirando la cristalera que tiene, mientras hablaba con mi familia para decir que había llegado bien. Después de eso, me senté en un banco que había en frente para comerme mi bocadillo, contemplando el lugar. Y ya al rato, me encaminé hacia la sala del concierto, ya que no quería llegar muy tarde.

El concierto

Y al final, llegué más temprano de lo que me esperaba, ya que apenas había gente en la cola y eso al principio me hizo pensar que lo mismo el concierto iba a ser un desastre, pero no. Poco a poco fue llegando gente y creo que cumplimos bien, pero como escuché de uno: quizá cumplimos para nosotros, pero no para ellas, que lo mismo no les sal rentable. Sin embargo, tampoco me voy a poner destruye esperanzas y sigo con el pensamiento de que estuvo muy bien en cuanto a gente que acudió (creo que la mitad de las entradas se vendió). Fuimos gente de todo el país y hablé con un par de personas que habían hecho como yo: el viaje exprés.

La espera en la cola esta vez se me hizo bastante pesada inicialmente. Llegué casi dos horas largas antes y muchos tuvimos que tragarnos una buena dosis de sol que, en mi caso, se me hizo un poco agobiante. Lo más destacado fue posar como se pudo ante la cámara de una de las componentes del equipo del grupo, imágenes que creo que saldrán en el posible DVD/BD del tour.  
Sobre las cinco y media ya empezaron a dividir la cola, poniendo delante a quienes teníamos la entrada VIP y atrás a quienes tenían la normal, ya que nosotros entrábamos una hora antes. Nos dejaron un rato así, mientras llegaba más gente y de nuevo, volvieron a hacer una nueva división de colas, donde ambas quedaron a la par. Ya quedaba poco para entrar

Así fue. Puntuales empezamos a entrar a la sala, donde nos pusieron en fila india junto a la barra (después la cola subía por una especie de segundo piso, allí, a modo de curiosidad, estaba la máquina de fotos en las que las chicas se hicieron la foto). Cuando todos estábamos, las chicas salieron para dar el choque de manos. Manteniendo la fila, fuimos chocándoles las manos una a una, fue un choque de manos rápido, donde no se podía ni grabar ni hacer fotos y una vez terminado, nos daban el póster y de nuevo a nuestro lugar de origen en la cola. Como he dicho, el momento fue bastante rápido y pronto pudimos dirigirnos hacia el escenario, donde cada uno se puso en su sitio. Yo conseguí estar entre segunda-tercera fila, donde veía bien el escenario.
El punto negativo de la sala es que en pusieron una especie de valla que nos separaba del escenario (y de ellas, ya que al chocar las manos ellas estaban detrás y nosotros pasábamos por delante), la cual tenía un pequeño escalón que podría haberle hecho pasar una mala jugada a alguien y la verdad es que a mí me pilló en el final, por lo que a veces un pie lo tenía sobre ella y el otro en el propio suelo, pero bueno, no pasó nada grave que yo sepa, pero habría que llevar cuidado con eso. 

La última hora de espera se me hizo realmente eterna. Parecía que el tiempo no pasaba y que nunca iba a llegar el momento para que el concierto comenzase, además, me había separado de las personas con las que había tratado en la cola, por lo que me quedé solita de verdad en el lugar y no tenía con quien hablar. Así que, como supongo que muchos, me entretuve como pude, disfrutando de las pruebas de sonido, mirando como a algunas personas que tenía delante les hacían entrevistas, haciendo un poco de ejercicio subiendo y bajando el pequeño escalón de la valla... Como se puede en un momento así


Y por fin llegaron las 20:15 de la tarde y con algún minutillo de retraso, ¡el concierto comenzaba! Será la falta de costumbre o que es la primera vez que puedo disfrutar de grupos que me gustan, pero cuando veo a esas personas que sólo he disfrutado a través de una pantalla siento que estoy como en un sueño. Siento que es irreal el hecho de estarles viendo en un escenario y que, además, están a pocos metros de distancia. Es muy extraño y durante todo el concierto voy pensando en esa sensación, lo que hace que, a su modo, disfrute aún más del momento.

El concierto se me pasó súper rápido, casi no me di ni cuenta y cuando lo hice, SCANDAL estaba saliendo de nuevo para tocar el bis. Fue un concierto vivo, con energía y potencia que hizo que todo retumbase. Creo que hicimos (estaba en el público también) mucho ruido y que nos hicimos notar bien aquel 21 de septiembre. Pero era un concierto tan potente que a veces me quedaba realmente sorda. El sonido a veces era una verdadera explosión y cuando terminaba la canción y llegaban esos segundos de silencio para dar paso a la siguiente o al comentario de HARUNA, me costaba escuchar de nuevo. Necesitaba unos segundos para que mi cuerpo procesase todo aquel volumen. 
Y aprovecho eso para comentar que el sonido era muy bueno. Desde el principio las canciones se escuchaban bien y sabías cuál estaban interpretando desde el primer segundo, por lo que en ese aspecto creo que el concierto también se lleva el aprobado.

En general, me pareció que el concierto se llevó bien, que se creó un buen ambiente y que hubo buena intención por parte de ambos (qué menos), dando lugar a un concierto que, en mi caso, será inolvidable. Hubo momentos muy divertidos, como cuando HARUNA nos mostró que había aprendido algo básico en la lengua española, que fue puta madre (algo que el público correspondió cuando llegó la llamada del bis, y aquí admito que yo no participé en eso, para qué mentir). También nos contó qué comió y bebió durante ese día, aunque aquí tengo lagunas. Sé que comió paella, algo más y que bebió -si no recuerdo mal- sangría. Dato que aquí dejo a modo de curiosidad, por supuesto.

Son un amor de chicas y de verdad que tras vivirlas y disfrutarlas en persona, me han conseguido aún más de lo que me tenían. Saben disfrutar del escenario y saben hacer que el público disfrute de ellas. Aunque estuviesen en un escenario pequeño, el verlas tratar entre ellas, reírse y, como he dicho, disfrutar, hacen que todo adquiera un tono más personal, o así fue como yo lo sentí. Ver a MAMI y a TOMOMI sentarse en el suelo delante de HARUNA y hacerla reír, hacen que el concierto adquiera toques especiales. Sin duda, si en un futuro vuelven, volvería a repetir el momento. 

Y tras más de hora y media larga de concierto, éste finalizaba tras un bis. Como he dicho, se me hizo un concierto cortísimo y pensando que tanta espera vale la pena, que todo dolor de pies se hace aguantable cuando disfrutas de un buen espectáculo. Las chicas se despidieron, HARUNA las nombró antes de marcharse y el público respondió a cada una. Hicieron la reverencia y poco a poco se fueron marchando sin dejar de acercarse al público y saludando. 

La pena, y aquí hago un pequeño paréntesis, es que no he encontrado muchas fotos del concierto (se pidió que no se grabase y fotografiase mucho, aunque hubo gente que no lo cumpl -como era de esperar-) y las que he encontrado están chulas, pero me hubiese gustado encontrar más en plano general y no tan individuales para poder subir aquí, mas entiendo que el escenario y el pasillo que separaba al mismo del público no daba mucho espacio. Aún así, no me quiero quedar con las ganas y os dejo tres fotos de las tres integrantes que quedan para que las podáis disfrutar (pulsad para verlas en grande):


Por mi parte, en cuanto terminó el concierto y se despejó un poco el lugar -aproveché para buscar una de las púas que MAMI lanzó, pero nada- salí de la sala para volver hacia el albergue, el cual se me hizo más lejos de lo que estaba. Aquella noche no cené, estaba tan muerta que las ganas de irme a descansar eran mayores que el hambre, por lo que en cuanto llegué, tras hablar con un par de amigos, me fui directamente a dormir, ya que también me tocaba madrugar muchísimo (a las siete menos cuarto ya estaba despierta) para volver a la estación y ya una vez allí, volver a casa. 



Fue un día laguísimo y agotador. No sé muy bien, pero hasta podría decir que acabé más cansada que en el concierto de SPYAIR, cosa que me afectó a ratos, ya que en algunas ocasiones la espera se me hacía interminable, mas todo llega y pude disfrutar de SCANDAL el pasado día 21 de septiembre, cosa que nunca creí posible y que, para qué negar, espero que abra la puerta a más grupos y artistas. 

Fueron unas profesionales a mis ojos. Me hicieron disfrutar muchísimo de su música y de ellas mismas, consiguiendo que el concierto se me pasase en un suspiro y que, encima, me quedase con ganas de más. Estoy muy contenta de al final poder escribir esta nueva hojita en el blog y de poder tener estos recuerdos en mí. 

Y poco más me queda por añadir. Ya no sé cuál será el próximo concierto, pero tras dos grandes conciertos, sólo puedo decir que quiero más y que ojalá que lleguen pronto. Así que sólo me queda despedirme y ya nos veremos en próximas entradas, ¡saludos!

* Fotografías del concierto pertenecientes a Xavier Mercadé. Enderrock.cat / Rockviu.cat. Podéis ver todas las fotografías aquí. 

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